LA BRÚIXOLA
El Blog de l′Oratge

AVIONETAS ANTI-GRANIZO

Seguramente habrán leído o escuchado en más de una ocasión el polémico tema de las avionetas que fumigan las nubes para evitar que llueva o, planes ocultos que van más allá y que hablan de productos que nos lanzan desde el cielo para controlar la Humanidad con no sé qué fin... o que, muy a menudo, estas avionetas nos están rociando con productos químicos desde el cielo para provocar nuevas enfermedades ya que las farmacéuticas estarían muy interesadas con aumentar sus millonarios beneficios. Muchas Asociaciones agrarias han presentado denuncias contra estas prácticas. En realidad, si quieren que les diga la verdad, he podido escuchar y leer tantas y tantas teorías conspiratorias que creo que hay que poner un poco de cordura y explicar el tema de la siembra de nubes con yoduro de plata con las denominadas avionetas anti-granizo. En otro artículo hablaremos de las diferencias entre los contrails (o estelas de condensación que dejan los aviones) y los chemtrails (estelas químicas responsables de las teorías conspiratorias), tema también interesante.

Como ya hace unos 4 años que arrastramos una preocupante sequía en muchas zonas de nuestro país (incluida nuestra Comunidad), es en estos lugares donde más grupos de presión están apareciendo para que se investigue este tema y donde más denuncias hay interpuestas para que desaparezcan estas supuestas prácticas de fumigar las nubes con productos que "evitan que llueva", como el 'yoduro de plata'. Pero, ¿cómo funciona este compuesto realmente? Bueno, en realidad esta técnica existe desde hace décadas y es cierto que hoy en día algunas nubes se rocían con este elemento pero con una única función: hacer que llueva y provocar que el líquido elemento aparezca sobre nuestras tierras. Todos sabemos que las nubes están formados de microgotitas de agua en suspensión (no de vapor de agua) o de pequeños cristales de hielo. En realidad cuando el vapor de agua asciende en la atmósfera, se va enfriando y llega un momento en que se condensa en forma de estas diminutas gotas de agua gracias a los 'núcleos de condensación' existentes en el aire como micropartículas de sal, polvo, polen, etc ... que ayudan a que estas gotitas se adhieran a ellos y puedan ir creciendo al juntarse con otras gotitas. Lógicamente, cuando más núcleos de condensación tengamos en el aire, más posibilidad tendremos de que estas gotas de agua puedan crecer y luego precipitar (esto sucede cuando alcanzan un tamaño de unos 2,5 mm de diámetro y caen por su propio peso). Y aquí es donde entra en escena nuestro 'yoduro de plata'. Como este es altamente insoluble en agua y tiene una estructura cristalina similar a la del hielo, una vez que entra en contacto con estas gotas en suspensión, lo que hace es ayudar a congelarlas rápidamente, es decir, acelera la formación de granizo y curiosamente, este proceso evitará que se formen grandes piedras dentro de la nube ya que las numerosas semillas o bolitas de granizo que van apareciendo, intentarán captar el agua que haya disponible y no podrán crecer. Habrá más pero serán de menor tamaño, lo que minimizará los daños en la agricultura. Es decir, al existir más núcleos de condensación, el agua contenida en la nube se repartirá más, de modo que el granizo que pueda producirse será más pequeño. Por tanto, el yoduro de plata no se utiliza para impedir la lluvia, si no todo lo contrario, favorecer que aparezca. Y no hay ningún producto que actualmente se vierta sobre las nubes para impedir que llueva.

De hecho, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), indicó que la siembra de nubes produce resultados positivos en muchos casos, pero que depende de muchos factores como el tipo de nubes, velocidad y dirección del viento, el terreno, etc. ya que no siempre se consigue este objetivo.